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Software social y espacio público (basado en H. Arendt)

agosto 22, 2006

Por razones ajenas a tilt! he estado leyendo la Vida del Espíritu de Hannah Arendt y me pareció interesante volver a repasar sus conceptos de espacio público* –mejor desarrollados en el imperdible libro La Condición Humana- sobre todo cuando ya hay una discusión sobre la construcción de lo público por los nuevos medios y, lo que acá nos interesa, por el Software Social.

Hay aspectos de su definición que me parecen muy bonitos. Arendt concibe el espacio público como un lugar donde los individuos aparecen y se legitiman frente a otros. No es menor esta definición en todo su trabajo filosófico. La calificación del aparecer tiene que ver con la idea de transitoriedad del individuo en un mundo que lo precede y que, sin lugar a dudas, continuará después de su muerte.

Ese espacio público –destinado a la posterioridad a pesar de nosotros- poco tiene que ver entonces con nuestros intereses privados, pero sí en la constitución de nuestra identidad a través de la aparición de pluralidades. En ese aparecer se resume la existencia del hombre pues conlleva una autoconciencia crítica que se muestra ante el mundo a través de la acción (praxis) y la palabra (lexia):

…los humanos también se presentan, de obra y palabra, y así indican cómo desean aparecer, qué es según ellos apropiado para ser visto y qué no lo es. (La Vida del Espíritu, 2002, p.58).

En la acción, lo que caracteriza a la vita activa, la libertad es la clave. La libertad de comenzar algo nuevo en el mundo. El hecho de que un hombre sea a la vez acción, significa que lo inesperado puede ser lo esperado de él.

En esos términos, Arendt trabajó muchos ejemplos históricos, como la revolución francesa o americana, pues fue donde los individuos interrumpieron su rutina y dejaron atrás sus intereses privados para construir un espacio público donde la libertad al fin apareciese. Se demuestra que la acción no es sólo libertad, sino pluralidad en tanto es puesta en un mundo donde hay imposibilidad de aislar a los individuos.

Como se destaca en la Enciclopedia de Filosofía de la Universidad de Stanford:

For Arendt the reactivation of citizenship in the modern world depends upon both the recovery of a common, shared world and the creation of numerous spaces of appearance in which individuals can disclose their identities and establish relations of reciprocity and solidarity.

En esa concepción de lo público caben varias reflexiones en torno al papel del Software Social en la construcción de espacio público. Lo primero es entender que para Arendt las relaciones políticas no son naturales a la esencia del hombre, sino más bien una artificialidad creada por él.

Este último aspecto me parece el más interesante para dejar atrás las discusiones esencialistas sobre las naturalizaciones que se hacen del espacio público. Al ser un espacio cultural, se entiende que es una creación del hombre en un tiempo y espacio determinado y que puede, por ende, adaptarse a los avances tecnológicos.

Podemos considerar así el Software Social un espacio virtual –como complemento a lo actual**- donde se desarrollan relaciones entre individuos de solidaridad y reciprocidad y es tan valedero como cualquier otro espacio de encuentro y discusión creado por el hombre.

Lo interesante del Software Social en los términos del espacio público que plantea Arendt, es que se puede constituir como un lugar bien configurado donde los individuos intercambian libremente opiniones del mundo en que habitan y de las cuales pueden sacar soluciones a los problemas que presentan. Allí, no sólo no hay cabida para intereses privados, sino tampoco para opiniones colectivas unánimes que más apelan a objetos sin capacidad para la acción política personal (en este último punto ver la crítica de Lanier). 

Ahora bien, para Arendt no hay instancia en el espacio público para la intimidad. Los únicos vínculos realmente políticos son la amistad y la solidaridad debido a que ellos siempre refieren a un mundo en común y no a un interés privado.

En ese marco, no todo el Software Social puede caber en la definición del espacio público de la alemana. Esto, debido a que encontramos estudios  que indican que, por ejemplo, los blogeros prefierren hablar de asuntos personales y evitar discusiones políticas. Podemos también sostener que los sitios que se basan en folksonomías (flickr, del.icio.us) para su desarrollo, valoran concepciones privadas que sólo después llegan a ser colectivas.

Evidentemente, todo depende de los usos que la comunidad le de a estas herramientas tecnológicas que tienen, como una de sus características principales, adaptarse a las demandas del contexto.

Pero, finalmente, la verdadera acción política no viene de la mano de la participación en lo público, sino de una eficaz y verdadera representación en las decisiones políticas. He aquí una de las denuncias más interesantes que encontramos de la concepción de espacio público de Arendt: la burocratización de las estructuras del Estado es una valla en el desenvolvimiento libre de los ciudadanos.

Ante este panorama, ¿puede el Software Social construir espacio público sin una reforma del Estado burócrata*** o simplemente seguirá siendo una espacio donde sus representados poca importancia tienen a la hora de tomar decisiones políticas? ¿O acaso es posible hacerse la pregunta de la construcción del espacio público desde otras perspectivas de representación?

Más al grano con lo que le obsesiona a tilt!: ¿puede ser la apertura de los saberes institucionales el gran aporte del Software Social a una reforma estatal, y por ende, a plantearnos un espacio público al estilo Arendt? ¿Puede una nueva epistemia desde el Software Social precipitar un verdadero espacio público que supere al hasta ahora ofrecido por las democracias liberales?

Ojalá este blog algún día nos alcance para contestar esas preguntas.

*Un repaso incompleto y probablemente precipitado.

** Como nos enseñaría Deleuze.

***No considero por reforma la disminución del tamaño. 

2 comentarios leave one →
  1. agosto 22, 2006 7:22 pm

    Buenas preguntas con las que acabas, Paz. Sin embargo, me preocupan las tendencias en el Software Social de actualizar lo opuesto a que Arendt propone: es decir, el SoSo como herramienta no para recuperar lo comun (un proyecto siempre un poco etnocentrico, no?) sino agrandar las diferencias y distancias, creando espacios donde se agregan mecanicamente las identidades pero donde queda cada vez mas lejos y “virtualizada” la solidaridad. En fin, los resultados no seran funcion del software en si, sino de las aplicaciones que podamos imaginar.

    (perdon por el pobre uso de EspaNol)

  2. agosto 22, 2006 9:41 pm

    Hola Ulises.

    Creo que Arendt se resguarda del temor que nos planteas, adviertiendo que el espacio público es una cuestión racional. Finalmente, los individuos ‘aparecen’ o más bien, deciden ‘mostrarse’ en el mundo, a través de una imagen producto de su propia autoconciencia. La suma mecánica, en este contexto, no se produciría. Los individuos que no se sumergen en ese espacio público, para Arendt, no son ciudadanos.

    En ese marco, concuerdo contigo. La posibilidad del Software Social de ser una especie de “agregación de individuos” no es garantía de lograr la discusión de lo público. A veces, tengo la vaga impresión que el Software Social es más “social” que “público”…

    Aprovecho de decirte que siempre es un gusto leerte.

    Saludos,

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